Restauración de una Star Symba

Autor: Sergi Mulleras “G-1200”


 

  Lo que conozco sobre la historia de esta carabina está en la web de José Manuel, conocido coleccionista en el ámbito del aire comprimido, y es con su permiso que me limito a “copiar-pegar” el fruto de sus investigaciones.

  La firma Star-Bonifacio Echevarria S.A. es bien conocida por sus famosas pistolas Star, si bien muchos se sorprenderán al saber que también realizó la modesta arma de aire comprimido que ilustra esta página. Según algunas fuentes, estas carabinas las realizaba un único empleado de la firma (llamado Maquibar) en unas dependencias separadas de la producción de pistolas, junto a una escopeta de caza comercializada con la marca Onena.

  La Star Symba se empezó a comercializar hacia 1949-50 y era una carabina vanguardista para lo que se estilaba en la España de la postguerra sobre todo debido a su cañón fijo y carga por palanca inferior. Las líneas generales recuerdan a la Webley Mk3 aunque no resulta tan equilibrada como el modelo inglés. La calidad constructiva es considerable observándose un buen acabado tanto en las partes metálicas como en la culata de nogal.

Star Symba

Existen dos modelos de esta carabina que se diferencian en que en un modelo la apertura del puerto de carga es automático y se abre conforme la palanca de carga amartilla el arma y otro en el que la apertura debe hacerse de forma manual cuando la palanca de carga está en el final de su recorrido de amartillado.

 

Origen de mi preciosa Star Symba

  La carabina protagonista de este artículo me la regaló mi buen amigo Modesto Cordovilla. Modesto me envió lo que sólo es la impronta (parte de hierro que se compone del cañón y la cámara de potencia) incompleta para que gestionara su venta a un coleccionista, pero éste solamente le ofreció 5€ por “el hierro” y no se consumó la venta. Ante esta desilusión Modesto me dijo que hiciera con ella lo que se me antojara ya que me la regalaba para mi museo de cosas raras. Y durante algún tiempo la tuve guardada en mi “caja de restos”.

  Como en el mundillo del aire comprimido somos cuatro gatos y todos nos conocemos le comenté a mi buen amigo Nicolás (que participa en los foros como Jerónimo) que tenía este “hierro” y que no sabía qué hacer con él, a lo que me propuso su restauración. Eso sí, sin prisas ni agobios. Nicolás había publicado algún artículo de sus restauraciones (casi resurrecciones) y supe que estaría en buenas manos. Vosotros mismos veréis la calidad de sus trabajos y la paciencia que tiene este hombre para hacer de un trocito de metal una pieza de precisión sin maquinaria alguna. Es todo un artesano ante el cual no me queda más que quitarme el sombrero y publicar mi más sincero agradecimiento y respeto.

 

Y ahora... La resurrección

  A partir de este punto se tratará exclusivamente del trabajo de restauración de la carabina de las manos de Nicolás (Jerónimo). Para ello él mismo me ha mandado las fotos y el resumen de su trabajo. Esto, y en este estado, es lo que le envié.

Star Symba
Star Symba
Star Symba

Ante este panorama una persona normal se habría sentado en un rincón de la habitación a llorar y a darse en la cabeza con un martillo por haberse comprometido a la restauración de semejante desastre. Pero ya digo que Nicolás es de otro mundo; un artesano de los que quedan pocos. Lo primero que hizo fue buscar fotos de alguna unidad completa para ver qué le faltaba a la mía. Y para ello se sirvió de la foto publicada en la web de José Manuel más las que hizo a la suya otro gran amigo del gremio que es César (conocido en los foros como Rojocaecae) al cual aprovecho para agradecérselo públicamente. Además se da el caso de que la de César es el mismo modelo que la mía, con la apertura del puerto de carga automático.

  Es obvio que faltaban muchas piezas que había que fabricar, incluida la culata (pueden verse en los recuadros rojos de la foto).

Acto seguido las fotografías en detalle de las piezas a fabricar y sus medidas relativas. Siempre he dicho que el trabajo de Nicolás se parece mucho a la paleontología ya que tiene que fabricar piezas que debe imaginarse como son con sólo ver las de alrededor y sus movimientos.

Star Symba   Star Symba

He aquí todas las piezas que tuvo que fabricar a mano:

La culata fue adaptada a partir de otra vieja de un modelo similar. Se fabricó y se incrustó las piezas metálicas en forma de rombo donde se alojan los tornillos de fijación.

  También se hizo un cuero de cazoleta especial pues la medida interior del diámetro de la cámara es superior a las que existen actualmente, así como tuvo que fabricar un muelle especial ya que no hay nada en el mercado actual que se adapte a la cámara de potencia de la Symba. Nicolás se encontró con que el diámetro interior de la cámara es de 28mm, en vez de los 25 que suelen tener, por lo que no servía ninguno de los cueros que tenía ni los que encontró a la venta. Tenía que fabricar uno a medida. Como los restos del cuero viejo eran los de un cuero de cazoleta, decidió hacer uno de este tipo. En la foto siguiente se detallan los materiales.

Fabricación de un sello de cuero

 

• Primero un trozo de cuero, de unos tres milímetros de espesor.

 

• Dependiendo de la altura que se le quiera dar, uno o dos aros o anillos de diámetro interior igual al de la cámara.

 

• Otra pieza con un diámetro aproximado igual al interior de los aros menos dos veces el grosor del cuero. En este caso 22mm de diámetro.

 

• Un tornillo tirafondo. También vale con rosca.

 

• Un trozo de madera.

Se perfora el cuero con un orificio del diámetro del tornillo que lo va a sujetar al émbolo. A continuación se sumerge en aceite muy fluido, del tipo "3 En Uno"  o similar, y se deja que se empape bien (suele dejarlo uno o dos días). Si el aceite se tiñe del color del cuero cambiar de aceite; esto significa que se están disolviendo los taninos del cuero y que éste se degrada (se vuelve menos flexible y tiene más posibilidades de romperse). Lo mas rápido es empapar el cuero con agua, pero entonces la disolución de los taninos es segura. Además hay que sacarlo antes de que se disuelvan y luego acelerar el secado y aceitarlo, con lo que prácticamente apenas se adelanta.

  Fabricación de un sello de cuero

En la tabla perforamos un agujero de diámetro algo menor que el tornillo e igual de largo que éste. En ella colocamos los aros, la pieza y el tornillo tal como se ve en la siguiente foto.

Fabricación de un sello de cuero

Introducimos el tornillo en el agujero de la tabla y atornillamos despacio, poco a poco, ayudando con las manos a que el cuero entre dentro de los aros. Seguimos atornillando hasta llegar al tope, es decir que el cuero quede comprimido contra la tabla. Si el tornillo es más largo que el grueso de la tabla, hay que tener cuidado al final de atornillar porque podemos estropear la mesa.

Fabricación de un sello de cuero   Fabricación de un sello de cuero

Una vez hemos terminado de atornillar, se deja secar y con un cúter o cuchilla se corta a ras de los aros como en la foto siguiente. Cuanto más seco esté mejor se cortará. Después, con unos alicates, se quitan las ondas que hayan quedado, con cuidado, no hay que apretar mucho. Esta operación solo será necesaria en el caso de que la pieza interior sea mas corta que los aros y habrá que realizarla más de una vez hasta que se seque.

Fabricación de un sello de cuero   Fabricación de un sello de cuero

Después se deja secar el tiempo que sea necesario. Cuando lo esté, se quita el tornillo y los aros, lo recortas y lo perfilas bien, si es posible, dándole una ligera inclinación hacia dentro, y tienes el cuero terminado. Habrá que engrasarlo a la hora de ponerlo. Lo mejor es ponerlo nada mas sacarlo de los aros.

Fabricación de un sello de cuero   Fabricación de un sello de cuero

  Pulió y pavonó la totalidad de piezas del mecanismo. Las piezas metálicas, montadas y funcionando, sin culata ni guardamontes; la impronta, ya convertida en una carabina, puede verse en siguiente foto:

El guardamonte nuevo sin pavonar, antes y después de ser montado, se ve en estas fotos:

Star Symba   Star Symba

y una vez pavonado y montado es aprecia en esta otra fotografía:

Star Symba

El despiece completo del arma con todas las piezas terminadas salvo la culata que aún había que darle el color adecuado:

Star Symba

 

Funcionamiento de la carabina

  Aunque todos sabemos cómo funciona una carabina de palanca bajo el cañón creo oportuno describir el funcionamiento de esta en concreto para disfrutar de unas cuantas fotografías del mecanismo de apertura del puerto de carga y otros detalles del arma. Para poder disparar el arma primero deberemos liberar la palanca de carga de su anclaje pulsando un resorte en la punta de ésta. Acto seguido se baja la palanca hasta el final de su recorrido.

Star Symba   Star Symba
Star Symba

Conforme la palanca va bajando el mecanismo del puerto de carga va girando este último para que al final del recorrido de la palanca quede abierto perpendicularmente al eje longitudinal del cañón.

Star Symba   Star Symba

En el puerto de carga se puede meter cualquier balín del 4’5 dado que éste es lo suficientemente largo. El balín se debe introducir de cabeza, viéndose desde arriba la falda, puesto que al cerrar el puerto de carga éste quedará alineado con el ánima del cañón.

Star Symba   Star Symba

  Ya sólo queda apuntar y disparar. Las pruebas de disparo las he hecho a 25 metros y con perdigones Round de Gamo. Como no esperaba mucha precisión me sorprendí gratamente al oír que el balín dio en el cazabalines, pero no había puesto diana y debido a la falta de tiempo para más pruebas no probé con diferentes tipos de balín.

 

Agradecimientos

  Quiero agradecer a quienes han hecho posible que una modesta colección como la mía tenga una pieza de tan gran valía por lo singular de la misma y, por supuesto, por ese trocito de historia de España que tengo colgada sobre la puerta de entrada de mi despacho.

  • A Modesto Cordovilla que me regaló la impronta que después fue esta maravilla.

  • A Nicolás (Jerónimo) por su paciencia y gran trabajo que ha hecho con la reconstrucción de la carabina.

  • A César Ayuso (Rojocaecae) por haber dejado la suya para las fotos, sin las que no se podrían haber fabricado las piezas que faltaban.

  • A José Manuel Pérez (Ibense) por permitirme usar la información de su web para cubrir la historia de la carabina.

  • A José Mª López que creo fue él quien proporcionó la culata a Nicolás.

Y por supuesto a mi mujer que es una santa dada la paciencia que ha de tener conmigo ya que todo el tiempo que dedico a esta afición es a costa del que a ella le pertenece.

  ¡Un saludo y muchas gracias por vuestra atención!.

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