Curso de Field Target

Autor: Carlos M. “Charly”

 


 

 

 

7.2. Sugerencias de visores.

 

Intentaré mencionar algunos de los más utilizados en función de su precio, ya que no todo el mundo puede permitirse grandes gastos. A mi criterio, con aumentos variables y retícula Mil-Dot, el Sightron SIII SS 10-50x60 seguido del del Nikko Diamond 10-50x60 2ªG y el Falcon T-50. Con aumentos fijos, Lupold Competition 40x45 (aunque no es ideal para principiantes).

En plan muy económico tenemos algunos visores fabricados en China, de entre ellos, el X-Doptics 10-40x50 con retícula mil-dot, paralaje lateral es, tal vez, el modelo con la calidad óptica más aceptable (no la versión SWAT). El Tasco 10-40x50 también es muy similar en calidad. Se pueden adquirir por ebay ~ 125 € puestos en casa. Por estos precios no esperes grandes prestaciones ni calidad, pero hacen bien su función.

El Leapers Accushot 8-32x56, es otro de los utilizados habitualmente por bastantes tiradores en plan económico y sin grandes pretensiones a nivel competitivo. El fabricante asegura que resisten el retroceso inverso de las carabinas de muelle, aunque al principio algunos dieron problemas, parece que lo han resuelto bastante bien. En mi opinión no llega tan lejos como sería de desear para FT. Puede usarse al máximo de su capacidad, pero la calidad de su óptica hace que la imagen se vea algo lechosa a tope de aumentos, no es suficiente para apuntar con garantías a blancos pequeños a cincuenta metros.

En visores de enfoque frontal tenemos el Sightron SII 36x42 ~450 €, de óptica excelente, es el único con 2 vueltas para el enfoque. Hakko / Tasco Custom Shop 8-40x56, ambos visores ~ 425 € (hasta x30 está muy bien, más allá pierden luminosidad tan rápido que no se obtiene la definición necesaria). Bushnell Elite 4200 8-32x40 ~ $ 500. Era generalmente considerado la “mejor compra” por muchos tiradores de FT. Todos estos visores fueron muy apreciados en su momento, pero la aparición del enfoque lateral los ha relegado a un segundo plano.

Hay un visor poco conocido en esta modalidad, más propio de mini F-Class y que podría considerarse una buena opción para los que están comenzado, ya que sorprende la buena calidad óptica para su rango de precios, es el Mueller 8-32x44 (~ 320 € con retícula Mil-Dot). Su punto más débil es el grosor del tubo, sólo es apto para instalar sobre armas PCP.

Nikko Sterling Diamond 10-50x60 ~ 880 €. Tiene gran aceptación por parte de todos los tiradores por su calidad óptica, nitidez y luminosidad proporcionadas por las lentes “made in Japan”. La 1ª generación era básicamente la misma que el viejo BSA Platinum, en las sucesivas, se han mejorado las torretas, el sistema de centrado del tubo interno y, según el fabricante, la calidad óptica. A pesar de que los cambios de temperatura le afectan, actualmente es uno de los más utilizados en todas partes, siendo el de 2ª generación el más apreciado, por encima del más nuevo, que el de 3ª. A priori, con las “mismas” características, tenemos el Falcon T50, con algo menos de calidad en sus lentes, pero más económico (~ 490 €) y el Sightron SIII SS 10-50x60, de mejor calidad óptica pero más caro (~ 1.350 €) son las alternativas más comunes.

En la gama superior tenemos el Schmidt & Bender 12,5-50x56 FT > 2.500 €. Diseñado específicamente para el FT por este reputado fabricante, se comenzaron a entregar las primeras unidades por encargo a mediados del 2.009 en nuestro país, tras dos años y medio de espera. Las opciones disponibles son muchas, abarcan varios tipos de retículas, en primer o segundo plano focal, iluminación, torretas tipo Target o rueda lateral de 130 mm. Debido al tratamiento de sus lentes, los cambios de temperatura provocan variaciones bastante notables en el paralaje y la calidad de la imagen a máximos aumentos, aunque superior a los visores mencionados con anterioridad, decepciona un poco para tratarse de un visor de este precio tan elevado. Estos factores unidos hacen que este visor no llegue a ser la solución definitiva.

Leupold Competition 35x45 o 40x45 ~ $1.250 sin la rueda lateral grande ni el parasol, aunque en el mercado europeo el precio se dispara por encima de los 1.350 €. Es un visor muy popular entre muchos tiradores de FT por su bajo peso, superior nitidez de la imagen (muy similar al S&B) y el fino ajuste lateral de paralaje (su ángulo de giro es aproximadamente el doble que en resto de visores), características muy superiores a cualquier otro visor válido para FT. Si necesitas retícula mil-dot, antiguamente Premier Reticules realizaba el cambio en cualquier modelo de éste fabricante, actualmente esta opción no está disponible (si tienes mucha suerte podrás lograrlo a través de Leupold Custom Shop). Igualmente modificaba los Leupold Vari-X y Mark IV aumentando su magnificación, convirtiéndolos en 20-50x50 ~ $1000. Al visor se le duplicaba el zoom original y la retícula podía sustituirse por lo que se quisiera en el momento de la compra. Es una lástima que ya no exista esa posibilidad. Solo existen unas pocas y muy apreciadas unidades, principalmente en UK, como es lógico raramente cambian de manos. El campeón del mundo 2012 en PCP, Andrew Gillot, usa un Competition. 

 

7.3 Efectos de la temperatura en los visores.

 

Tienes tu visor perfectamente ajustado, el paralaje calculado y anotado metro a metro, ópticamente centrado y crees que estás listo para saltar al ruedo. Entonces la temperatura sube o baja diez o quince grados antes o durante la competición y toda esa cuidadosa preparación se va al carajo. Pues sí, la temperatura puede tener un efecto muy apreciable en los visores, y ese efecto es más notable en el FT que en ningún otro deporte que yo conozca.

Los visores de alta calidad utilizan cada vez mejores materiales para ser térmicamente estables dentro de rangos cada vez mayores, sin embargo determinados tratamientos y materiales para obtener lentes de mucha calidad y muy baja dispersión de luz, que combaten aberraciones cromáticas basándose por ejemplo en la fluorita, son influidas de manera notable por la temperatura y como resultado, el enfoque de ese visor que nos ha costado un dineral cambia. El ejemplo más evidente tal vez sea el Schmidt & Bender 12,5-50x56 FT. También es una realidad que con cambios fuertes de temperatura cambia el centro de la retícula. Estas cosas las he visto en compañeros y lo he sufrido personalmente con algunos modelos de visores en plena competición. Antes de comprarte un visor, consulta a otras personas que lo utilicen y pregúntales además si tienen que centrarlo o no a menudo, esto te dará una buena pista sobre el tema.

Otros factores que pueden influir en menor medida son los cambios de altitud y presión. Para ser sincero, no se de ningún tirador de nuestro entorno que lo haya notado, considero que es un parámetro que interviene mucho más en la curva de caída del balín que en el cambio de paralaje.

Si tienes la brillante idea de proteger la lente delantera con un filtro, como si se tratase del objetivo de una cámara, que sepas que también te cambiará el paralaje al colocarlo y no, no es que sea malo el trocito de vidrio que has puesto, yo mismo he probado hasta con polarizadores circulares de nivel profesional y me ha pasado, elevando el rango de distancia ¿¿¿??? (Todavía no tengo explicación para esto, pero debe haber alguna).

Y eso de los cambios de paralaje con el cambio de temperatura... ¿cómo se soluciona?

Realmente no tiene solución, es una característica propia de tu visor, de esas que ningún fabricante te informa, debes asumirla y convivir con ella. Lo más que puedes hacer es conocerla y prevenir su influencia negativa, así, los tiradores de elite no tienen una escala en sus ruedas de paralaje ¡Tienen dos, tres y hasta cuatro! ¡Cada una ajustada para un rango distinto de temperaturas! O bien, varios indicadores que apuntan a la rueda y toman como referencia el que corresponde a la temperatura más próxima. (Y probablemente tengan también dos o tres escalas en el ajuste de caída). Otras soluciones son mover la escala, soltando la rueda y posicionándola en un sitio distinto, utilizar varios punteros, uno para cada rango de temperatura o bien colocar un tipo de puntero que se pueda reposicionar. 

Determinar la influencia de la temperatura es importante y tendrás que hacer pruebas en diferentes condiciones, si obtuviste la escala digamos cuando había unos primaverales 25º C, vuelve a comprobarla con los 35~40º C del verano, los 15º C otoñales y los 5º C o menos del invierno. Normalmente la variación se puede asumir como prácticamente lineal a lo largo de la rueda, si compruebas que a 50 m hay una diferencia de 2 mm con la marca que le debería corresponder, habrá esa misma diferencia si lo vuelves a comprobar a otras distancias. 

Para hacer las pruebas, el visor se debe encontrar a temperatura ambiente. Es mejor dejarlo un buen rato al aire libre tras sacarlo del maletín, coche, casa... ya que la temperatura del medio a buen seguro será diferente. (Esto también es válido para “la puesta a cero” antes de una competición). Si hace sol, es muy importante que coloques tu equipo a la sombra, sobre todo los materiales de color negro mate absorben más energía por radiación, elevando su temperatura por encima de la del entorno. (Recuerda también esto durante las soleadas competiciones veraniegas).

 

7.4. Monturas para visores.

 

La mayoría de los visores y de las monturas están diseñadas basándose en las necesidades de las armas de fuego, aunque su utilidad y calidad nos pueden permitir usarlas de forma correcta en las armas de aire comprimido. El principal problema es conocido por muchos aficionados, que a veces les es imposible centrar el conjunto carabina / visor porque el punto de impacto queda siempre más “bajo” del margen que ofrece el ajuste del visor. A la acusada caída del balín hay que sumar otros factores, como la separación entre el cañón y visor o que en algunas carabinas el cañón apunta hacia abajo, sobre todo en las de cañón abatible.

Debido a las cortas distancias a las que disparamos (en relación al uso habitual que estima el fabricante y que condiciona su diseño), a menudo es necesario levantar el ocular del visor un poco con respecto al eje del cañón, razón por la cual es aconsejable comprar unas monturas que ya estén diseñadas con este ángulo de inclinación o bien que permitan el ajuste en alza. Por lo general, puedes calzar la montura trasera con unas capas de película fotográfica o láminas de aluminio como sustituto. La desventaja de calzarlo es que las monturas del visor ya no están alineadas con el tubo y además lo someterás a una tensión. Existe la posibilidad de que puedas abollar o marcar con la montura el tubo del visor por calzarlo si aprietas mucho las anillas, pero a menos que necesites más de un par de capas no tendrás problema.

Para obtener la mejor calidad óptica viable, la retícula del visor debe estar lo más centrada posible antes de ajustar la inclinación / calzado. Para ello, gira las torretas todo el recorrido, de un extremo a otro, contando las vueltas. Sitúa cada torreta en la mitad de su recorrido, con esto debería estar centrada la retícula. Ahora dispara a 25 o 30 metros y ajusta tu punto de impacto calzando el visor en lugar de utilizar la torreta de elevación (puedes ajustar la deriva exactamente usando la torreta).

Para las monturas con ajuste de elevación, centra la retícula y mide la distancia entre el punto del objetivo y el punto de impacto, modificando el ajuste en las monturas hasta que coincidan. También puedes comprar monturas que tengan además ajuste en deriva, siempre será mejor tener y no necesitar que necesitar y no tener.

Más adelante explicaremos con detalle el proceso de centrado y ajuste del visor. Veamos algunos ejemplos de monturas:

BKL – En EEUU están consideradas como unas de las mejores y no son muy caras. Se fabrican en aluminio de grado aeronáutico, con una base de sujeción formada por una única pieza con tecnología de auto-centrado, solucionando los problemas de ajuste creados por la variación del ancho del carril de montaje, que es distinto según el criterio de cada fabricante. Bastantes modelos disponen también en la base de unos agujeros para poder separar de manera uniforme las uñas de sujeción y poder deslizar la montura sobre el carril si éste es excesivamente ancho. Los adaptadores de cola de milano a Weaver/Picatini o como suplementos de elevación pueden sernos útiles para alcanzar una altura confortable del visor.

Se pueden adquirir directamente (http://www.bkltech.com) o a través de la mayoría de armerías especializadas en armas de aire comprimido de USA. Los modelos con extensión delantera se utilizan para los casos en que se necesita espacio para las ruedas laterales. Los modelos de doble anillo son más novedosos y proporcionan una retención adicional que puede venir bien para las armas de pistón.

Otro de los mayores fabricantes mundiales de monturas para carabinas de aire y calibre .22 LR es SportsMatch, con una buena calidad y gran variedad de modelos, algunos ajustables, que cubren casi todas las necesidades. 

Las monturas Interlock de B-Square, fabricadas en aluminio aeronáutico son de una excelente calidad. Hay modelos que permiten realizar con precisión los ajustes necesarios y otros fijos, ambos en versiones monopieza y bipieza. 

Aunque, sin duda, de todas las que he visto y he probado me quedo con las Burris Zee Signature por su peculiar sistema de ajuste. Actualmente algún otro fabricante utiliza en algunos modelos un sistema similar, por no decir igual, como Optilock para modelos Sako y Tikka.

Fabricadas en acero, con tornillería de torx, y excelente acabado, incorporan un anillo intermedio intercambiable de material sintético en 2 piezas con interior plano y exterior curvo concéntrico con el tubo o excéntrico con calibración, que se ajusta perfectamente al tubo del visor y lo aísla de las propias monturas, de esta forma, combinando en la montura delantera y trasera ambos tipos y girando el sistema excéntrico en cualquier ángulo, podemos modificar alza y deriva en un amplio rango. El exterior del anillo, que ajusta a la perfección con las monturas es de sección esférica, permitiendo obtener la movilidad necesaria en cualquiera de los 3 ejes, evitando la deformación del tubo por presión de apriete o dilatación térmica.

Existen algunos fabricantes en cuyo diseño el corte del anillo de la montura para colocar el visor se realiza en el eje vertical en vez del horizontal, la parte derecha e izquierda son simétricas, así, al fijarla al carril no se produce el error de desalineación, el centro del tubo coincidirá exactamente con el centro del carril, como las Warne. La desventaja de no poder calzar el visor por la complejidad que ello supone, desaconsejan su uso en nuestro caso, salvo que se empleen junto con una base o un sobrecarril con corrección de inclinación (como el adaptador de 11 mm a weaver de Steyr).

Unas buenas monturas no suelen ser realmente caras, de hecho, casi todos los modelos mostrados están por debajo de los 60 dólares, siempre y cuando se compren en EEUU, lo que es bastante sencillo hoy día gracias a las tiendas online, y te podrás ahorrar más de un quebradero de cabeza cuando montes tu visor.

Los diseños de monturas más caras, como las Apel, permiten separar las anillas de una base; la base queda fija en el arma y las anillas en el visor, de forma que se puede montar y desmontar el visor de forma rápida y precisa. Su diseño está orientado hacia los rifles de caza, no conozco ni he oído de nadie que los utilice con armas de aire comprimido, tampoco encuentro su utilidad para nuestras necesidades.

 

7.5. Los niveles.

 

Es muy importante una vez montado el visor que su retícula se encuentre nivelada en el eje horizontal con respecto a la acción y a su vez que el arma se encuentre igualmente nivelada horizontalmente en el momento de realizar el disparo.

Incorporar un nivel es muy recomendable, ya que nos ayudará a realizar ambas cosas, y de esta forma podremos evitar el error de ladeo, conocido por el término anglosajón “cant error”, y que explicaremos detenidamente más adelante.

Existe un modelo electrónico que se adapta al ocular, así puedes comprobar si la posición del arma es correcta mientras observas por el visor (también afirman ser más exactos), pero además de caros, su uso es bastante incompatible con el de un parasol trasero.

A continuación podemos ver modelos de burbuja que se puede atornillar lateral o verticalmente en las monturas, u otro para instalar sobre carril weaver, aunque los hay también para carril de 11 mm, o con abrazadera similar a una montura para colocar directamente sobre el tubo del visor.

Actualmente se utilizan mucho los de montaje en carril, como el último mostrado en la imagen superior y que está colocado en la carabina de la siguiente imagen (es de B-Square http://www.b-square.com).

Una opción muy económica es reciclar un nivel de burbuja o comprarlo suelto en una ferretería y colocarlo directamente sobre el carril, la acción, o el comienzo del cajeado de la culata si la forma de la misma te lo permite, simplemente sujeto con un poco de silicona transparente. En este caso déjame que te avise, no todos los niveles de burbuja indican bien, hay fabricantes serios que los someten a un proceso riguroso y si el error es superior el 1% se desechan, pero los que vienen en productos chinos son una lotería. Para comprobarlo, coloca el cilindro sobre una superficie plana y hazlo rodar, fíjate si la burbuja se desvía de forma notoria de un lado a otro, si es así, mejor consigue otro.

Además de los niveles que nos indican la inclinación del eje horizontal, también existen otros cuya misión es informar de la inclinación de cabeceo (hacia arriba o hacia abajo) a la que colocamos el arma para disparar al blanco, denominados ACI (del inglés Angle Cosine Indicator) o clinómetros.

Al poder encontrarnos blancos situados en lo alto de los árboles o el fondo de un terraplén pronunciado, tendremos que cambiar la posición y el ángulo de tiro, desde casi la horizontal (al que estamos más acostumbrados), por otro diferente.

Con cada ángulo de tiro, el balín describe una trayectoria diferente y por tanto, el punto de impacto cambia. Si estudiamos previamente las trayectorias para diferentes ángulos, esta herramienta nos proporcionará la ayuda extra para predecir con mayor exactitud dónde irá nuestro disparo.

Hay pocos fabricantes de este tipo de dispositivo, suelen ser caros y considerados como herramientas para francotiradores, por lo que la exportación de determinados modelos está prohibida. Su uso es poco habitual, aunque tras la aparición de algunos recorridos de tiro con fuertes inclinaciones hay más de un tirador que se lo ha fabricado en plan casero.

En la mayoría de los reglamentos de competición, el uso de dispositivos electrónicos está muy restringido y los indicadores de ladeo o cabeceo permitidos deben ser exclusivamente analógicos.

 

Rev. 28/09/2016

 

 

 

© Asociación Zona Centro de Field Target | Design by: LernVid.com