Trasplante de cañón del Gunpower

Autor: Nicolás “Xaloc”


 

  Una de las ventajas del Gunpower es su versatilidad; gracias a su diseño pueden efectuarse multitud de ajustes y transformaciones que son impensables en carabinas de estilo tradicional. De hecho no conozco ninguna otra carabina en la que se pueda cambiar de calibre en sólo cinco minutos. Desde que la compré, me impresionó su precisión y potencia, ya que es mi primera incursión en PCP y en el calibre 5’5mm. Y la posibilidad de trastear y construir mejoras ó accesorios es para mí otra forma más de diversión.

  Por diversos motivos, decidí pasar al calibre 4'5mm y ante la imposibilidad de conseguir un cañón original se me ocurrió usar el de una antigua Gamo Statical que, previo paso por el “quirófano”, podría servir de cañón trasplantado para hacer unas pruebas de otros proyectos que tengo en lista de espera. Durante este proceso me he llevado algunas sorpresas y he llegado a algunas conclusiones, que iré relatando sobre la marcha.

  Comencé extrayendo el cañón de la Gamo, lo cual es fácil, taladrando el pasador-remache que sujeta la biela y torneándolo para conseguir las mismas dimensiones de largo que el Gunpower 12”.

  Cambio cañón Gunpower

PRIMERA SORPRESA: El material del que está hecho el cañón es muy blando. Es un acero de lo más blando que he visto en mi vida que se usa para la mecanización de piezas en serie con tornos automáticos, pero las piezas obtenidas no gozan de grandes propiedades mecánicas. Su mayor virtud es que se tornea muy fácilmente, pero no se puede emplear para piezas de una cierta responsabilidad mecánica. Siempre pensé que un cañón sería algo más duro.

Cambio cañón Gunpower   excentricidad

Después de cortar unos 100 mm desde el puerto de carga y 20 mm desde la boca del cañón, viene la...

SEGUNDA SORPRESA: ¡El ánima del cañón no está centrada con el exterior!. Esto me preocupó más, dado que si el puerto de carga y la boca de cañón sí están concéntricas con el diámetro exterior y por la sección del corte no lo está, significa que el ánima del cañón no es tan recta como debería ser. Estuve a punto de suspender el proceso, pues con un cañón así supuse que no obtendría nada más que decepciones. No obstante, decidí seguir solamente como ensayo y entrenamiento además de para ver si disponía de todos los elementos y herramientas para la próxima intervención (cañón de 6’35mm).

  Vista la excentricidad de cerca de 7 décimas de milímetro, y como en el Gunpower todo el montaje es en línea y concéntrico, me dispuse a tornear la totalidad del exterior del cañón sujetándolo en el torno en la modalidad “entre puntos” con lo cual, al sujetar la pieza por su eje y rebajar el exterior, se consigue un alto grado de concentricidad y precisión.

Por las características del Gunpower, los primeros 66mm, medidos desde el puerto de carga, han de ser rebajados a un diámetro de 7’85mm. Esta medida debe ser lo más precisa posible para evitar perdidas de estanqueidad en las juntas tóricas o pérdidas de energía ocasionadas por rozamientos en el momento del golpe del martillo. Esta superficie debe quedar muy fina y pulida como un espejo. El resto de la longitud del cañón lo dejé en 14mm, suficiente para que desapareciera la excentricidad.

Cambio cañón Gunpower   Cambio cañón Gunpower
Cambio cañón Gunpower   Cambio cañón Gunpower

  Llega el momento de refrentar la boca del cañón y realizar la famosa “corona”. Ésta no es más que un rebaje en chaflán para matar aristas y evitar que por un golpe se dañe la boca de salida del cañón, además de proporcionar una simetría para que la salida del balín sea nítida sin que ningún reborde toque de más y lo desvíe. Supongo que lo de "corona" viene por la forma que toma la sección de un taladro con estrías.

Cambio cañón Gunpower   Cambio cañón Gunpower

Un foto del nuevo cañón ya listo junto a las piezas que “sobraban”.

  Para sujetar el cañón a la estructura exterior hacen falta un par de casquillos de material plástico, nylon, delrin ó similar. Esto no presenta mayor dificultad ya que estos materiales se tornean muy fácilmente.

Cambio cañón Gunpower

Después se taladran para alojar a los tornillos de sujeción en el interior del tubo.

Cambio cañón Gunpower   Cambio cañón Gunpower

Me he permitido una mejora, o truco, para sujetar el cañón a los casquillos, y que no se muevan durante el montaje, añadiendo otros dos taladros roscados para alojar unos tornillos prisioneros. Después de esto ya está casi listo para instalarlo y probar.

Conviene ajustar ahora las distancias de los casquillos entre sí y con el puerto de carga.

OTRA SORPRESA: Probé a pasar algunos balines empujando con una varilla de plástico por curiosidad y noté que los H&N Baracuda no entraban (los demás sí) así que decidí abrir unas décimas el diámetro de la entrada al cañón. Posiblemente esto viniese hecho de origen, pero al cortarlo se pierde el ensanchamiento. Pasé un escariador de 4’5mm sin profundizar e hice un primer montaje de comprobación:

escariado cañón  

Finalmente llevé a cabo el pavonado del cañón por métodos caseros con el resultado que puede verse en la siguiente fotografía. En ella aparece el nuevo cañón de 4’5mm junto al original de 5’5mm.

 

A continuación podéis ver un diagrama con las medidas:

cañón gunpower, gunpower barrel

   Bien, llegó el momento de la verdad. Monté el cañón nuevo en el Gunpower y no toqué el visor de como lo tenía ajustado (centrado a 26 metros) para el cañón de 5’5mm. Para probar, no quise tirar muy lejos y coloqué una cartulina blanca de 60x40 cm, con una cruz de 4x4 cm pintada con rotulador, a una distancia de 16 metros desde mi puesto de tiro. Como bípode o torreta uso, de momento, una toalla plegada.

  Como creo que estaré pasado de potencia recurro a un H&N Baracuda por ser el balín más pesado de los que dispongo. Apunto a la cruz con unos 8 aumentos, quito el seguro, aprieto el disparador y TAC... El balín por lo menos ha salido e impactado en la cartulina aunque no en la cruz, pero sí como a 6cm por arriba y 4 a la izquierda. Sin tocar el ajuste de visor cargo de nuevo, apunto a la cruz, fuera seguro, respiro hondo, suelto el aire y disparo, pero no veo ningún impacto.

¡Si ya suponía yo que este cañón no vale!... Se ha debido salir el tiro de la cartulina. ¿O no será que se ha quedado atascado dentro del cañón?.

Apresuradamente desenrosco el depósito y miro por el puerto de carga del cañón esperando verlo negro y con un balín dentro. Pero no: está limpio y libre... ¿Dónde ha ido el balín?. No sé, estará por los árboles o en el suelo. Cargo de nuevo para ver si puedo dar dos tiros medianamente cercanos. Otra vez el mismo ritual: cargo, respiro, el seguro que se me olvida, respiro más, tiro y TAC... ¡Mis ojos como platos!. Ha impactado a menos de un centímetro del primer agujero.

  Por no levantarme a mirar de cerca subo los aumentos del visor al máximo, 16 en este caso, y qué veo: el segundo balín, el desaparecido, está allí, en medio de los otros dos y casi encima del primero. ¡Por eso no lo encontraba!. Bueno la emoción que me dio; vaya una tontería hacer agujeritos en un papel y que te dé emoción. ¡Qué cosas!. Sigo cargando y tirando desde 16 metros y los balines siguen haciendo el agujerito cada vez más grande... ¡ Pues va a ser que este cañón no es tan malo!.

  Ya puestos, centro el visor sobre el punto de impacto y cambio la cartulina por dianas; las pongo a 12 metros para probar la capacidad de agrupación en condiciones similares a las de una galería de tiro. Cargo de nuevo pero esta vez con balines de precisión de los que usan en esas galerías H&N Diabolo Sport. A continuación repito la prueba con los Gamo Rocket. En ambos casos obtengo resultados satisfactorios. Son estos:

 

Los Rocket también me han dado siempre buenas agrupaciones. Confiado con el resultado decido usar los balines de más categoría de los que dispongo: H&N Finale Match a 16 metros de distancia y visto lo visto entonces sí que respiré hondo pero ya más relajado:

 

Hay 10 disparos en esta diana, pero algunos se cuelan por el hueco de los anteriores.

LA MEJOR SORPRESA: O bien este cañón es muy bueno o bien resulta que no hace tanta falta tan alta precisión en el anima del cañón; prefiero pensar lo primero. Una conclusión: un cañón normalillo, sin el golpe y vibración del muelle, mejora notablemente como se puede ver. Es muy curioso que han resultado mejores los H&N Diabolo Sport que los H&N Finale Match que cuestan el doble. De todas formas todos estos resultados son con la potencia más bien alta, es decir velocidades de más de 200 m/s, y lo que yo quería era emular a los de tiro a 10 metros que suelen tirar con 160-180 m/s. Así que, movido por la impaciencia, decidí bajar la potencia que desarrolla la carabina.

  Bajada la velocidad de salida a 170-175 m/s comprobé que la precisión y constancia de tiro subieron, el ruido bajo notablemente y la autonomía subió en proporción a la bajada de potencia. Vamos que para tirar en galería creo que he “domesticado” a la fiera. Tuve que improvisar un banco de tiro con capacidad para medir con el Chrony para saber las velocidades de los diferentes ajustes:

 

Por último una muestra de lo conseguido con todo esto:

 
 

Bien hasta aquí el relato de un proceso en el que he trabajado un poco, he aprendido algunas cosas y me he divertido mucho. Próximo proyecto: cañón de 6’35mm. Saludos a todos de:

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