Daisy Grizzly 840 vs. Daisy RedRiver 1938

Autor: Óscar González “Suarpi”


 

  Estimados amigos. En esta ocasión vamos a proceder a una rápida “review” de estas dos carabinas de Daisy. Las encargué para completar un pedido a los Estados Unidos, y con fines de colección, sin grandes expectativas de usarlas para otra cosa que no fueran latas de refresco a diez metros, ya que su precio (unos 35 dólares) me hizo pensar que estaba ante dos juguetes, y no me equivoqué.

  Sin embargo, como juguetes, no son sólo muy respetables, sino que además la mar de entretenidos. Entendamos lo de juguete por tanto en sentido literal, ya que nos hallamos ante carabinas que no superan los cuatro julios de potencia, y son muy cortas, ya que en EEUU se venden para que los niños a partir de 10 años se diviertan acompañados de papá.

Lo sorprendente de las carabinas… un kilo de peso, y entre 300 y 600 disparos seguidos antes de que el infante moleste a papá para que se la cargue o le dé más balines.

  En aquellos tiempos en los que en una tarde metíamos de uno en uno una caja entera de 250 balines de Gamo, comprados con la paga del fin de semana, en el quebrado cañón de la carabina para pulírnoslos, yo hubiese agradecido algo como esto que os presento.

 

  DAISY GRIZZLY 840

  Encargué esta carabina principalmente por dos razones. La primera, mecánica. Se trata de una carabina “pump-action” de un solo movimiento. Frente a otras de sus hermanas o primas “multi-pump” como la Crossman Pumpmaster o la Powermaster, ésta es de un solo empujón, al estilo de la pistola Gamo AF10 y similares. Es decir, que no será muy potente, pero es de aire precomprimido en un cilindro, lo cual proporciona un tiro más estable que en las de muelle, y además es más rápida de cargar que otras en las que hay que hacer numerosos bombeos. La segunda razón, como podéis ver, es el fabuloso camuflaje RealTree incorporado.

Daisy Grizzly 840

Si bien culata y guardamanos son de plástico, cosa que se nota bastante al tacto, al menos la apariencia es espectacular, y hay detalles, como el picado del pistolete, que dicen mucho del gusto y experiencia de la marca.

Daisy Grizzly 840   Daisy Grizzly 840
Palanca de amartillado y ventana de carga para diábolos.   Vista más ámplia del lateral derecho.

Se trata de una carabina del 4'5mm que sólo admite dos tipos de munición: diábolos (no muy largos) y bolas BB. Eso sí, éstas últimas sólo de material ferromagnético; es decir, las de acero, o las de cobre, pero no las de plomo.

Daisy Grizzly 840

La razón de esto es que durante el montaje del martillo la aguja imantada “atrapa” la siguiente bola que será disparada atrayéndola hacia su punta. Las bolas acaban llegando a la punta de la aguja por gravedad, así que entra dentro de lo posible que si cargamos la carabina con el cañón hacia abajo, en lugar de hacia arriba, la aguja imantada no encuentre bola y el disparo sea en vacío.

  Sobre el lateral derecho añadir que, como arma americana destinada a niños, viene con las instrucciones grabadas en el plástico, si bien el seguro no se pone automáticamente al amartillar.

Daisy Grizzly 840   Daisy Grizzly 840
Instrucciones grabadas.   Seguro manual.

  Un detalle muy inesperado en esta carabina es el carril de 11 mm que está inyectado en el cuerpo central del arma, y que como puede verse en la siguiente foto es completamente de plástico. Sin embargo cumple su función de sujetar el visor. El arma, por supuesto, no viene con el visor GamoTV, que le añadí posteriormente, rescatado del trastero (como puede verse por el desgaste de los tornillos) y que le queda como un guante.

Daisy Grizzly 840

Vuelvo a insistir en que se trata de un arma pensada para niños. La culata plana, estrecha, corta, y sin carrillera nos lo indica claramente.

Daisy Grizzly 840

Los elementos de puntería son bastante sencillos, pero frente a un alza regulable por escalones llama la atención una mira de fibra óptica…

Daisy Grizzly 840   Daisy Grizzly 840
El alza cutre por escalones.   La mira de fibra óptica.

  Pero esta carabina todavía tiene secretos ocultos. El principal lo encontramos en el lateral izquierdo del cuerpo del arma, y se trata de la puerta deslizable que da acceso al depósito de bolas BB ferromagnéticas, capaz según el fabricante de albergar tranquilamente 350 bolas BB (que se dice pronto).

Daisy Grizzly 840

Y este es el gran secreto de la diversión con esta carabina. Se cargan todas las bolas de golpe, o de pocas en pocas, pero con el depósito lleno, y sin necesitar bombonas, scubas ni bombas, y con sólo dos operaciones por disparo (carga del cilindro neumático y carga del martillo) tenemos un buen rato de diversión asegurado.

 

NOTA DE SEGURIDAD SOBRE LAS BOLAS BB EN ESTAS ARMAS

 

• Entiendo que este tipo de munición es idónea para esta solución magneto-mecánica de carga, sin embargo, le veo un problema de seguridad. La munición no se deforma como el plomo, y los rebotes son bastante notorios.

 

Con una carabina de baja potencia como ésta, tenemos el rebote casi asegurado a nada que la superficie de impacto del proyectil sea algoo dura. Por ejemplo, en una portadianas de Gamo, o en un plástico duro, el proyectil rebota casi siempre.

 

Imprescindible usar gafas protectoras, y mantener la boca cerrada. Aun así es fácil llevarse un picotazo si no se dispara a blancos adecuados. En este caso, el blanco preferido son latas de refresco o de balines y plásticos blandos tipo huevo kínder, botella de agua mineral, o similar.

 

El fabricante es consciente de esto, dado que recomienda disparar a blancos de papel o cartón perforable, pero con una cortina de tela sólida por detrás que detenga el BB y evite el indeseado rebote.

 

  Obsérvese la situación de la ventana de carga de BB’s en el arma, completamente opuesta a la ventana de carga de diábolos, que se encuentra en el otro lateral.

Daisy Grizzly 840

El cierre de la compuerta se realiza deslizándola en sentido contrario. Para vaciar la carabina es necesario que la compuerta esté abierta e ir moviendo la carabina para que salgan todas las bolas que queden. Aun así hay que asegurarse de que no quede ninguna adherida al mecanismo de la aguja imantada.

Daisy Grizzly 840

  Veamos a continuación otros detalles del arma:

Daisy Grizzly 840   Daisy Grizzly 840
Acabado del cañón. Puede apreciarse la terminación del cañón interno.   Agujero de engrase. Gota de aceite de silicona cada 350 disparos.
Daisy Grizzly 840   Daisy Grizzly 840
Visto más en detalle su acabado, puede apreciarse que el cañón es una mera “funda” hecha con chapa metálica del verdadero ánima de acero sin estriar situado en el interior.
Daisy Grizzly 840
Vista inferior del guardamonte, donde se aprecia el botón del seguro.

  Por último reseñar la carga del cilindro de bombeo en acción simple, que se sitúa en el guardamanos. En esta foto se puede ver, que el interior del guardamanos alberga una pieza metálica que es la que mantiene el guardamanos abrazado al arma. Esta pieza roza a ambos lados del metal, marcándolo. Es el único detalle de acabado y de mecánica realmente impropio que le he visto.

Daisy Grizzly 840

Por la posición la carga del aire resulta bastante cómoda y ergonómica, asequible con la posición de tiro y sin duda eficiente. Esta es la posición máxima de apertura, la cual sin duda es recomendable alcanzar para comprimir la mayor cantidad de aire posible.

Daisy Grizzly 840

  Sin duda se trata de un arma muy sencilla en su concepción, mecánica y fabricación, pero vista en directo da bastante el pego y, desde luego, para iniciar a los chavales es mucho más que interesante y divertida, con algunos elementos sobre los que incidir que le dan ese aire de seriedad “quiero y no puedo” necesario para crear afición.

  Ahora tan sólo hay que disparar. La posición de encare es más cómoda cuanto más corto de brazos se sea. Gatillo de plástico y sin regulación, naturalmente, pero va bastante suave.

  Veamos el tamaño de esta carabina y de la Red Rider en comparación con una Gamo CFX.

Daisy Grizzly 840

Ciertamente, una diferencia de tamaño muy importante. La otra Daisy objeto del review, y que también podemos ver en la foto, no es otra que la “mítica” Red Rider 1938.

 

  DAISY RED RIDER 1938

  Al igual que la anterior, encargué esta carabina principalmente por dos razones. La primera, estética. La gran similitud con un Winchester 30-30 y otros modelos de carga por palanca. Y la segunda: el fabricante asegura la carga de 650 bolas BB en el depósito (¡…!). La estética de esta carabina, desde luego es impresionante. Llama la atención el grabado a fuego en la culata, evocando su línea “western”.

Daisy Red Rider 1938

El cuerpo central está presidido por la gran palanca de carga, y la funda metálica en la intersección de la culata, que le da ese aspecto tan “de época”.

Daisy Red Rider 1938

Y un cañón “regruesado” que le da un aspecto delantero imponente.

Daisy Red Rider 1938

Sobre la pieza metálica negra que abraza el guardamanos, decir que no viene sujeta de fábrica, y por tanto se mueve bastante. Es necesario encajarla bien en su sitio, si bien su misión es estética, ya que el guardamanos viene sujeto con un tornillo.

  Una pieza de aspecto histórico como ésta sólo mantiene su belleza cuando se usa con miras abiertas, y por lo tanto no le he puesto ningún tipo de visor. Sus elementos de puntería son también muy sencillos.

Daisy Red Rider 1938   Daisy Red Rider 1938
Alza en escalera, muy simple.   Mira más simple aún.

  La carabina incluye un detalle de esos que dicen “soy la más chula de la gama”, y es un lazo de cuero en el lateral izquierdo del cuerpo. Aunque a mí que soy zurdo el adorno me molesta un poco a la hora de tirar, la verdad es que queda mono.

Daisy Red Rider 1938

Y efectivamente, es la más chula de la gama, porque los modelos 105 Buck y 95 Timberwolf de Daisy, que son los hermanos menores de esta carabina, no cuentan con semejante detalle de lujo americano y tradición vaquera. (¡Un cordón de cuero!, ¡Guau!. ¡Suarpi, qué nivel!). En fin. Pues eso.

  Pasemos a lo realmente interesante. La carga de munición. Esta carabina, lamentablemente, no admite balines diábolo ni de ningún otro tipo. Lo único que, de hecho, admite son bolas BB ferromagnéticas. Nada más. Es su única munición posible. Pero eso sí se las traga de 650 en 650, que es un número realmente imponente. Por mucho vicio que uno tenga por el plinking, 650 tiros cansan al más friki. Y además sin repostar porque se trata de una carabina de muelle y, por tanto, entre tiro y tiro sólo hay que hacer una operación: tirar de la palanca comprimiendo así el muelle.

  A semejante depósito de balines, que si no es el más grande del mercado, desde luego es uno de los más grandes de los que tengo constancia, se accede por una puerta en la parte delantera del cañón.

Daisy Red Rider 1938

Esta puerta hay que empujarla un poco hacia dentro para poder deslizarla hacia arriba, según indica la flecha, y a meter todas las bolas que quepan.

Daisy Red Rider 1938

Veamos ahora una serie de detalles del arma.

Daisy Red Rider 1938   Daisy Red Rider 1938
Aceitado por este agujero. Dos gotas de aceite de silicona cada 650 tiros.   Acabado delantero del cañón.
Daisy Red Rider 1938   Daisy Red Rider 1938
Detalles izquierdo y derecho del gatillo y del seguro manual.
Daisy Red Rider 1938   Daisy Red Rider 1938
Detalle de sujeción de la culata y la palanca de carga.

  La carabina en definitiva es un juguete vistoso. Sin embargo, amén de que no es de mi talla, encuentro que la culata termina en una tabla de madera torneada, que se clava en el hombro de manera inmisericorde. Ahí sí que se hubiese agradecido un almohadillado de cuero, o una cantonera de goma. Sin embargo está acorde con la fabricación y coste del arma, ya que la culata completa está hecha con una miserable tabla. La carabina hubiese ganado mucho si la culata tuviese el doble o el triple de grosor (el mecanismo y el cañón lo soportan estéticamente) y si se la hubiese dotado de cantonera habría quedado un arma de manejo muy mejorado.

Daisy Red Rider 1938  
Filo de la culata cual cuchilla inmisericorde.

A lo mejor incluso me animo a tunearla añadiéndole una cantonera de cuero repujado con clavos redondos de bronce. Y por último veamos la palanca de carga. Cuando está cerrada queda alojada en una ranura de la culata, como puede verse.

Daisy Red Rider 1938

Está totalmente hecha en plástico, al igual que el mecanismo del gatillo. Sin embargo, al contrario que la 30-30 o cualquiera de sus imitaciones como la Walther Lever Action, el arma no puede amartillarse con un simple empuje de los dedos en la palanca. De hecho, es necesario bajar el arma de su posición de tiro y tirar de la palanca en una posición en la que se haga algo más de fuerza que con los dedos, ya que no sólo se trata de montar el mecanismo del martillo sino que, además, deberemos comprimir el muelle.

El fabricante recomienda retrasarla hasta la posición más abierta, ya que no se considera cargado el muelle hasta que se hayan escuchado los siete clicks de carraca que acompañan al movimiento de la palanca.

Daisy Red Rider 1938

En realidad parece bastante más ortopédico de lo que es. Tras cargarla cinco o seis veces uno se acostumbra al movimiento, y puede realizar toda la operación de carga en apenas dos segundos y en un solo movimiento. Pero desde luego, no es el Walther ni el Winchester.

  Lo que sí es, es un arma divertidísima de plinking, al igual que la anterior, y que asegura buenos ratos de entretenimiento con los chavales o con los amigos, ya que el hecho de llenar el depósito y olvidarse de repostar hace que la carabina sea de las que crean afición y de las que, además, adornan por su estética del far west. Y aunque en ambos casos uno no se quita de encima la sensación de tener entre las manos dos juguetes para niños, ¿quién no quiere volver a la infancia?.

  Unos datos técnicos comparativos, y os dejo tranquilos.

     
  Daisy Grizzly 840 Daisy Red Rider 1938
 Mecanismo mono-bombeo muelle
 Calibre 4'5 (BB y diábolo) 4'5 BB
 Capacidad bolas 350 650
 Distancia ideal al blanco 
5-10 metros 5-10 metros
 Alcance máximo 170-200m (parábola) 180m (parábola)
 Velocidad máxima - 350fps - 107m/s
 Energía inicial 2'1 Julios -
 Peso 1Kg + visor 1Kg
     

Espero que os haya gustado.

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